domingo, 26 de julio de 2015

“Cristo [es] el poder de Dios.” (1 COR. 1:24)

Cristo es "el poder de Dios"

"Cristo [es] el poder de Dios." (1 COR. 1:24)

¿PODRÍA EXPLICARLO?

• ¿Qué demostró Jesús al convertir agua en vino durante una boda?

• ¿Por qué hizo Jesús el milagro que se menciona en Mateo 14:14-21?

• ¿Qué quedó claro cuando Jesús calmó una poderosa tormenta?

1. ¿Por qué dijo Pablo que Cristo es "el poder de Dios"?

JEHOVÁ le dio poder a Jesucristo para que hiciera cosas extraordinarias. Los Evangelios dan detalles sobre algunos de sus milagros, pero de seguro realizó muchos más (Mat. 9:35; Luc. 9:11). Así es, Jehová manifestó su gran poder por medio de Jesús. Por eso, el apóstol Pablo dijo: "Cristo [es] el poder de Dios" (1 Cor. 1:24). Ahora bien, ¿por qué son tan importantes para nosotros los milagros de Jesús?

2. ¿Qué nos enseñan los milagros de Jesús?

2 El apóstol Pedro dijo que Jesús realizó milagros, o "grandes maravillas" (Hech. 2:22, Dios habla hoy). Esos milagros son una muestra a escala de los que realizará por todo el planeta cuando lo gobierne. También nos ayudan a entender mejor su personalidad y la de su Padre. Analicemos tres de esos milagros y veamos qué relación tienen con nuestro presente y nuestro futuro.

UN MILAGRO QUE DEMUESTRA LA GENEROSIDAD DE JESÚS

3. a) ¿Cuándo realizó Jesús su primer milagro? b) ¿Por qué fue una muestra de generosidad lo que hizo Jesús en Caná?

3 Jesús realizó su primer milagro cuando asistió a un banquete de bodas en Caná de Galilea. Quizás porque había más invitados de lo esperado, el vino se acabó. ¡Qué situación tan incómoda para los novios, quienes tenían la obligación de ser hospitalarios! María, la madre de Jesús, también estaba allí. Por años había meditado en las profecías sobre el Mesías. Sabía que Jesús sería llamado "Hijo del Altísimo" (Luc. 1:30-32; 2:52). ¿Habrá pensado que él tenía algún poder especial? No lo sabemos. Lo que está claro es que tanto ella como su hijo sintieron compasión por los recién casados y quisieron ayudarlos. Por eso, Jesús transformó 380 litros (100 galones) de agua en "vino excelente" (lea Juan 2:3, 6-11). ¿Estaba obligado a realizar ese milagro? No. Lo hizo porque para él las personas son importantes y porque quería imitar la generosidad de su Padre.

4, 5. a) ¿Qué aprendemos del primer milagro de Jesús? b) ¿Qué nos enseña el milagro de Caná sobre el futuro?

4 Jesús produjo vino de calidad para un grupo grande. ¿Qué aprendemos de este milagro? Que él y Jehová se preocupan por los sentimientos de la gente y son generosos. También aprendemos que Jehová usará su poder en el nuevo mundo para que "todos los pueblos" de la Tierra tengan comida de calidad en abundancia (lea Isaías 25:6).

5 Imagínese: muy pronto, Jehová se encargará de darnos lo necesario y mucho más. Todos tendremos una casa bonita y comida deliciosa. ¿Verdad que nos sentimos agradecidos cuando pensamos en lo generoso que Dios será con nosotros en el Paraíso?

ILUSTRACIÓN 2 (click para ver)

Una manera de mostrar que somos como Jesús es siendo generosos con nuestro tiempo (Vea el párrafo 6)

6. a) ¿Cómo usó Cristo su poder? b) ¿Cómo podemos imitar su generosidad?

6 Jesús nunca usó el poder que tenía para satisfacer sus propios deseos. Cuando el Diablo lo tentó, se negó a convertir unas piedras en panes (Mat. 4:2-4). En cambio, sí utilizó ese poder para satisfacer las necesidades de los demás. ¿Cómo podemos imitar su interés por la gente? Él mismo dijo: "Practiquen el dar" (Luc. 6:38). ¿Podemos invitar a los hermanos a comer y pasar un rato agradable en casa? ¿Qué hay si un hermano necesita ensayar su discurso después de una reunión o si desea mejorar en la predicación? ¿Le dedicaremos suficiente tiempo? Si somos generosos con nuestros recursos y nuestro tiempo, demostraremos que estamos siguiendo el ejemplo de Jesús.

"TODOS COMIERON Y QUEDARON SATISFECHOS"

7. ¿Qué problema existirá mientras vivamos en el mundo de Satanás?

7 La pobreza no es un problema nuevo. Jehová dijo a los israelitas que nunca dejaría de haber pobres entre ellos (Deut. 15:11). Y siglos después, su Hijo hizo este comentario: "Siempre tienen a los pobres con ustedes" (Mat. 26:11). ¿Quiso decir Jesús que la pobreza es un problema sin solución? No. Lo que quiso decir es que la pobreza existirá mientras vivamos en el mundo de Satanás. Pero qué alivio es saber que se acercan tiempos mejores, que cuando el Reino gobierne la Tierra todos tendrán comida de sobra y estarán satisfechos.

8, 9. a) ¿Por qué alimentó Jesús a miles de personas? b) ¿Qué siente usted cuando piensa en este milagro?

8 El salmista dijo lo siguiente sobre Jehová: "Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente" (Sal. 145:16). Jesús, "el poder de Dios", también abrió su mano muchas veces para satisfacer las necesidades de sus discípulos. No lo hizo simplemente para demostrar que tenía poder, sino porque se preocupaba de verdad por ellos, como lo muestra el relato de Mateo 14:14-21 (léalo). Muchas personas de ciudades cercanas habían seguido a Jesús a pie (Mat. 14:13). Al caer la tarde, los discípulos vieron que la gente estaba agotada y hambrienta, así que recomendaron a su Maestro que les dijera que se fueran a comprar algo de comer. ¿Qué hizo él?

9 Un milagro: usando cinco panes y dos pescados alimentó a unos cinco mil hombres —además de muchas mujeres y niños—. El relato dice que "todos comieron y quedaron satisfechos". De hecho, ¡sobraron doce cestas llenas! Como vemos, Jesús no les dio algo ligero. Se aseguró de que comieran bien antes de iniciar el largo viaje de vuelta a casa (Luc. 9:10-17). Cuánta compasión les tuvo a aquellas familias. ¿Verdad que nos conmueve pensar en el cariño que sentía por las personas?

10. ¿Qué ocurrirá con la pobreza?

10 Hoy día hay cientos de millones de personas que no tienen lo necesario para vivir debido a la mala administración de los gobiernos. Algunos de nuestros hermanos tienen muy poco para comer, y aunque no se mueren de hambre, no puede decirse que queden satisfechos. Pero se acerca el día en que los siervos de Dios vivirán en un mundo sin corrupción ni pobreza. ¿Verdad que si usted tuviera el poder, haría algo para mejorar las cosas? Jehová tiene el poder y el deseo de satisfacer nuestras necesidades. Lo ha prometido: muy pronto terminará con todo el sufrimiento (lea Salmo 72:16).

11. a) ¿Cómo sabemos que Cristo pronto usará su poder para nuestro bien? b) ¿Qué nos sentimos impulsados a hacer los testigos de Jehová?

11 Cuando estuvo en la Tierra, Jesús predicó en una zona relativamente pequeña durante solo tres años y medio (Mat. 15:24). Pero ahora es rey en el cielo, y su influencia llegará hasta el último rincón del planeta (Sal. 72:8). Los milagros de Jesús nos dan la confianza de que pronto usará su poder para nuestro bien. Y aunque nosotros no podemos hacer milagros, sí podemos enseñar a las personas lo que la Biblia dice sobre el futuro. Los testigos de Jehová estamos en deuda con la gente, pues sabemos lo que pasará pronto (Rom. 1:14, 15). Si reflexionamos en lo que el Reino de Dios hará por la humanidad, nos sentiremos impulsados a contárselo a todo el mundo (Sal. 45:1; 49:3).

JESÚS CONTROLA LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA

12. ¿Cómo sabemos que Jesús conoce a la perfección el funcionamiento de la Tierra?

12 Jesús fue el "obrero maestro" que trabajó con Jehová durante la creación de todas las cosas (Prov. 8:22, 30, 31; Col. 1:15-17). Por eso conoce tan bien el funcionamiento de la Tierra. Él sabe cómo administrar los recursos de nuestro planeta y distribuirlos de manera justa.

ILUSTRACIÓN 3 (click para ver)

¿Cómo lo hace sentir el amor con el que Jesús realizaba sus milagros? (Vea los párrafos 13 y 14)

13, 14. ¿Cuánto poder tiene Jesús sobre las fuerzas de la naturaleza? Dé un ejemplo.

13 Jesús también demostró que es "el poder de Dios" al controlar las fuerzas de la naturaleza. Pensemos en lo que hizo cuando sus discípulos se vieron amenazados por una "tempestad de viento" (lea Marcos 4:37-39). Un estudioso de la Biblia comenta lo siguiente sobre la palabra griega que corresponde a esta expresión: "Se usa para hablar de una tormenta o un huracán. No se trata de una simple brisa fuerte, sino de nubes negras cargadas de agua, fuertes vientos y relámpagos. Se trata de un huracán que deja inundaciones y destrozos a su paso". El Evangelio de Mateo dice que se trataba de "una gran tormenta" (Mat. 8:24, La Palabra de Dios para Todos).

14 Imagínese la escena: Cristo tiene tantas ocupaciones que se siente agotado y se queda profundamente dormido en la barca. Ni siquiera el golpear de las olas ni el ruido de la tormenta logran perturbar su sueño; así de cansado está. Sin embargo, los discípulos van a despertarlo asustadísimos y le dicen: "¡Señor, sálvanos, estamos a punto de perecer!" (Mat. 8:25). Él se levanta y ordena al viento y al mar: "¡Silencio! ¡Calla!" (Mar. 4:39). Entonces, al instante, la terrible tormenta se apacigua y todo vuelve a la calma. ¡Cuánto poder tiene Jesús!

15. ¿Cómo ha demostrado el Dios Todopoderoso que es perfectamente capaz de controlar las fuerzas de la naturaleza?

15 Si Jesús pudo controlar las fuerzas de la naturaleza fue porque contaba con el poder que su Padre le había dado. Como es obvio, el Dios Todopoderoso es perfectamente capaz de hacer lo mismo. Veamos algunos ejemplos. Antes del Diluvio, Jehová dijo: "Dentro de solo siete días más voy a hacer que llueva sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches" (Gén. 7:4). Luego, en Éxodo 14:21 leemos que "Jehová empezó a hacer que el mar se retirara por un fuerte viento del este" (Éx. 14:21). Y Jonás 1:4 nos dice que "Jehová mismo arrojó un gran viento en el mar, y llegó a haber una gran tormenta en el mar; y en cuanto a la nave, estaba a punto de ser destrozada". Saber que Dios tiene control absoluto sobre la naturaleza inspira confianza en nosotros. Podemos decir sin temor a equivocarnos que el futuro de nuestro planeta está en las mejores manos.

16. ¿Por qué es tranquilizador saber que el Creador y su Hijo tienen poder absoluto sobre las fuerzas de la naturaleza?

16 Así es, nuestro Creador y su "obrero maestro" tienen un poder extraordinario. ¡Qué tranquilizador es saberlo! Cuando Padre e Hijo dirijan toda su atención a la Tierra durante el Milenio, la gente vivirá en seguridad. Los desastres naturales, que tanto sufrimiento causan, serán cosa del pasado. En el nuevo mundo no habrá por qué temer a los tifones, los tsunamis, las erupciones volcánicas o los terremotos. Llegará el día en el que las fuerzas de la naturaleza dejen de hacer daño al hombre, pues "la tienda de Dios [estará] con la humanidad" (Rev. 21:3, 4). Podemos estar seguros de que el poder de Dios, ejercido mediante Cristo, mantendrá bajo control a la naturaleza durante los mil años.

SEAMOS COMO JEHOVÁ Y CRISTO

17. ¿Qué debemos hacer para parecernos más a Dios y a Jesucristo?

17 Claro está, a diferencia de Jehová y de Jesús, nosotros no tenemos el poder de evitar que haya desastres naturales. Sin embargo, eso no quiere decir que estemos de manos atadas. Tenemos el poder de poner en práctica las palabras de Proverbios 3:27 (léalo). Cuando nuestros hermanos pasan por dificultades, podemos consolarlos y darles apoyo físico, emocional y espiritual (Prov. 17:17). Por ejemplo, podemos ayudarlos a recuperarse de un desastre natural. Escuche lo que dijo una hermana viuda después de que un huracán dañó gravemente su hogar: "Estoy muy, muy agradecida a Jehová y a su organización por la ayuda física y espiritual que me han dado". También está el caso de una hermana soltera que se sentía angustiada por el daño que sufrió su casa debido a una tormenta. Después de recibir ayuda de sus hermanos, comentó lo siguiente: "No tengo palabras para expresar cómo me siento. ¡Gracias, Jehová!". Estamos muy agradecidos de tener hermanos y hermanas que se interesan de corazón en nuestras necesidades. Pero más agradecidos estamos de que Jehová y Jesucristo se interesen tanto en nosotros.

18. ¿Cómo lo hace sentir el amor con el que Jesús realizaba sus milagros?

18 Por lo que hizo durante su ministerio, Cristo demostró que es "el poder de Dios". Ahora bien, ¿por qué hacía lo que hacía? No era para impresionar a la gente ni para sacar provecho personal. Realizaba milagros porque sentía amor por nosotros. De eso hablaremos en el próximo artícu

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

DAVID

--
DAVID

(probablemente: Amado).

En la Traducción del Nuevo Mundo aparece este nombre 1.079 veces en las Escrituras Hebreas —entre ellas 75 referencias en los encabezamientos de 73 salmos— y 59 veces en las Escrituras Griegas Cristianas. De todos los personajes de las Escrituras Hebreas, solo Moisés y Abrahán son mencionados más veces por los escritores cristianos de la Biblia. Las 1.138 veces que se utiliza el nombre en el texto bíblico hacen referencia al segundo rey de Israel o a aquel a quien él, David, representó en varias ocasiones: "Jesucristo, hijo de David". (Mt 1:1.)

Este pastor, músico, poeta, soldado, hombre de estado, profeta y rey, sobresale entre los personajes de las Escrituras Hebreas. Fue un valiente luchador en el campo de batalla y supo aguantar dificultades. Este caudillo y comandante audaz, que nunca se dejó intimidar, tuvo la suficiente humildad para reconocer sus errores y arrepentirse de sus graves pecados. Además, fue compasivo y misericordioso, amó la verdad y la justicia y, sobre todo, tuvo fe y confianza absolutas en su Dios Jehová.

El linaje de David, descendiente de Boaz y de Rut, provenía de Judá a través de Pérez. (Rut 4:18-22; Mt 1:3-6.) Este hijo de Jesé, el más joven de los ocho hijos varones, también tenía dos hermanas o medio hermanas. (1Sa 16:10, 11; 17:12; 1Cr 2:16.) Uno de los hermanos de David murió sin dejar hijos y por eso no aparece en los registros genealógicos posteriores. (1Cr 2:13-16.) No se da el nombre de la madre de David. Algunos han creído que su madre fue Nahás, pero es más probable que Nahás fuese el padre de las medio hermanas de David. (2Sa 17:25; véase NAHÁS núm. 2.)

Belén, a unos 9 Km. al SSO. de Jerusalén, era el pueblo natal de David y el lugar donde habían vivido sus antepasados Jesé, Obed y Boaz. En algunas ocasiones Belén recibe el nombre de la "ciudad de David" (Lu 2:4, 11; Jn 7:42), pero no debe confundirse con Sión, en Jerusalén, la "Ciudad de David". (2Sa 5:7.)

Su juventud. La primera vez que aparece David en el registro bíblico estaba vigilando las ovejas de su padre en un campo próximo a Belén, lo que hace pensar en que fue también en un campo cercano a Belén donde más de un milenio después unos pastores escucharon impresionados el anuncio del ángel de Jehová sobre el nacimiento de Jesús. (Lu 2:8-14.) Samuel, enviado por Dios a la casa de Jesé para ungir a uno de sus hijos como futuro rey, había rechazado a los siete hermanos mayores de David, diciendo: "Jehová no ha escogido a estos". Por último, se envió a buscar a David, que se hallaba en el campo. Cuando entró —"rubicundo, un joven de hermosos ojos y gallarda apariencia"—, hubo en el ambiente cierta expectativa, porque hasta entonces nadie sabía a qué había ido Samuel. Fue entonces cuando Samuel recibió el siguiente mandato de Jehová: "¡Levántate, úngelo, porque este es!". De él, precisamente, Jehová dijo: "He hallado a David hijo de Jesé, varón agradable a mi corazón, que hará todas las cosas que yo deseo". (1Sa 16:1-13; 13:14; Hch 13:22.)

Los años que David pasó como pastorcillo tuvieron una profunda influencia en el resto de su vida. La vida al aire libre le preparó para vivir como fugitivo cuando, más tarde, tuvo que huir de la furia de Saúl. También adquirió destreza en lanzar piedras con la honda, desarrolló aguante y valor, así como una buena disposición para buscar y rescatar a las ovejas que se separaban del rebaño, no dudando en matar a un oso o a un león cuando fue necesario. (1Sa 17:34-36.)

Sin embargo, a pesar de su valor como guerrero, también alcanzó renombre por tocar el arpa y escribir poesía, talentos que quizás cultivó durante las largas horas que pasó cuidando las ovejas. Asimismo, David llegó a ser conocido como diseñador de nuevos instrumentos musicales. (2Cr 7:6; 29:26, 27; Am 6:5.) El amor que David sintió por Jehová elevó sus composiciones muy por encima de un mero entretenimiento, y las convirtió en obras maestras clásicas dedicadas a la adoración y alabanza de Jehová. Los encabezamientos de al menos 73 salmos indican que David fue su compositor; sin embargo, también se le atribuyen otros salmos. (Compárese Sl 2:1 con Hch 4:25; Sl 95:7, 8 con Heb 4:7.) Es muy probable que algunos salmos —por ejemplo, el 8, 19, 23 y 29— reflejen las experiencias de David como pastor.

Toda la formación que obtuvo mientras cuidaba de las ovejas le preparó para una función más importante: pastorear al pueblo de Jehová, tal como está escrito: "[Jehová] escogió a David su siervo, y lo tomó de los apriscos del rebaño. De seguir las hembras que amamantaban lo trajo para ser pastor sobre Jacob, su pueblo, y sobre Israel, su herencia". (Sl 78:70, 71; 2Sa 7:8.) No obstante, cuando David dejó por primera vez las ovejas de su padre, no fue para desempeñar el poder del reino. Primero fue músico de la corte por recomendación de un consejero de Saúl, quien describió a David no solo como "diestro en tocar", sino también como "valiente y poderoso y hombre de guerra y persona que habla con inteligencia y hombre bien formado, y Jehová está con él". (1Sa 16:18.) Así, David se convirtió en el arpista del atribulado Saúl y en su escudero. (1Sa 16:19-23.)

Más tarde, por razones que no se registran, David volvió a la casa de su padre por un período indeterminado. En una ocasión fue a llevar provisiones a sus hermanos que estaban en el ejército de Saúl. En aquel momento el ejército israelita y el filisteo estaban estacionados frente a frente, y David se indignó cuando vio y oyó a Goliat escarnecer a Jehová. Así que preguntó: "¿Quién es este filisteo incircunciso para que tenga que desafiar con escarnio a las líneas de batalla del Dios vivo?" (1Sa 17:26), y después añadió: "Jehová, que me libró de la garra del león y de la garra del oso, él es quien me librará de la mano de este filisteo". (1Sa 17:37.) Una vez que se le concedió permiso, David, que había matado a un oso y a un león, se encaminó hacia Goliat con las siguientes palabras: "Yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado". Al instante, lanzó una piedra con su honda y derribó al paladín enemigo. Entonces, con la propia espada de Goliat, lo decapitó y volvió al campamento con la cabeza y la espada del gigante como trofeos de guerra. (1Sa 17:45-54; GRABADO, vol. 1, pág. 745.)

Debe mencionarse que la Septuaginta (según el manuscrito griego del siglo IV Vaticano 1209) omite desde 1 Samuel 17:55 hasta la palabra "filisteo" de 1 Samuel 18:6a. A este respecto, la Biblia de Jerusalén dice: "La antigua versión griega omitía 17:55–18:5". El traductor de la Biblia James Moffat va más allá al afirmar que estos versículos son "añadiduras redaccionales o interpolaciones posteriores". Sin embargo, hay pruebas que respaldan la lectura de este pasaje que se recoge en el texto masorético. (Véase SAMUEL, LIBROS DE [Secciones que faltan en la Septuaginta].)

Fugitivo. (MAPA, vol. 1, pág. 746) Estos acontecimientos en seguida lanzaron a David del anonimato de pastor al protagonismo ante los ojos de todo Israel. Colocado delante de los hombres de guerra, se recibió a David con danzas y regocijo cuando volvió de una expedición victoriosa contra los filisteos. Un canto popular fue: "Saúl ha derribado sus miles, y David sus decenas de miles". (1Sa 18:5-7.) "Todo Israel y Judá amaban a David", y Jonatán, el propio hijo de Saúl, celebró con él un pacto de amor y amistad mutuos de por vida, cuyos beneficios se extendieron a Mefibóset y Micá, el hijo y el nieto de Jonatán respectivamente. (1Sa 18:1-4, 16; 20:1-42; 23:18; 2Sa 9:1-13.)

Esta popularidad despertó la envidia de Saúl, quien continuó "mirando a David [...] con sospecha desde aquel día en adelante". Por dos veces arrojó una lanza con la intención de clavar a David en la pared mientras este tocaba el arpa como en ocasiones anteriores, pero en ambas ocasiones Jehová lo libró. Saúl había prometido que daría su hija a aquel que matase a Goliat, pero entonces se mostraba reacio a dársela a David. Por fin consintió en que David se casase con su segunda hija, con tal de que le llevase "cien prepucios de los filisteos", una petición irrazonable que creyó que significaría la muerte de David. Sin embargo, el valeroso David dobló la dote: se presentó a Saúl con doscientos prepucios, y se casó con Mical. Por lo tanto, dos de los hijos de Saúl, movidos por amor, habían celebrado pactos con David, y esto hizo que se acrecentase aún más el odio de Saúl. (1Sa 18:9-29.) Cuando David estaba de nuevo tocando ante Saúl, el rey procuró clavarle en la pared por tercera vez. Por esta razón, David huyó al amparo de la noche, y solo volvería a ver a Saúl en circunstancias muy diferentes y, en cierto modo, extrañas. (1Sa 19:10.)

Después de estos incidentes, David vivió en continua huida de un lugar a otro durante varios años, sufriendo la persecución implacable de un rey terco y malvado que estaba resuelto a matarle. Primero David se refugió con el profeta Samuel en Ramá (1Sa 19:18-24), pero cuando este dejó de ser un escondite seguro, se dirigió a la ciudad filistea de Gat, deteniéndose en el camino para ver al sumo sacerdote Ahimélec en Nob, donde obtuvo la espada de Goliat. (1Sa 21:1-9; 22:9-23; Mt 12:3, 4.) Sin embargo, para salir con vida de Gat, tuvo que pasar por loco, haciendo con torpeza signos de cruz en la puerta y dejando correr la saliva por la barba. (1Sa 21:10-15.) Los Salmos 34 y 56 de David se basan en esta experiencia. Luego huyó a la cueva de Adulam, donde su familia y unos cuatrocientos hombres desafortunados y angustiados se unieron a él. Puede que tanto el Salmo 57 como el 142 aludan a su estancia en esta cueva. David continuó en constante movimiento, desde allí hasta Mizpé, en Moab, y después volvió al bosque de Héret, en Judá. (1Sa 22:1-5.) Mientras vivía en Queilá, se enteró de que Saúl estaba preparándose para atacar, después de lo cual él y sus hombres, que en ese momento ascendían a unos seiscientos, salieron hacia el desierto de Zif. Saúl continuó la persecución de un lugar a otro, desde el desierto de Zif, en Hores, hasta el desierto de Maón. Cuando estaba a punto de capturar a su presa, llegó el informe de una incursión filistea. Como resultado, abandonó por un tiempo la persecución, lo que permitió al fugitivo escapar a En-guedí. (1Sa 23:1-29.) Los hermosos salmos de alabanza a Jehová por proveer liberación milagrosa se basan en este tipo de experiencias. (Sl 18, 59, 63, 70.)

Fue en En-guedí donde Saúl entró en una cueva para hacer del cuerpo. David, escondido al fondo de la cueva, se acercó silenciosamente y cortó la falda de la prenda de Saúl, pero le perdonó la vida. Dijo que era inconcebible de su parte hacerle daño al rey, porque "es el ungido de Jehová". (1Sa 24:1-22.)

Después de la muerte de Samuel. Después de la muerte de Samuel, David, todavía exiliado, empezó a morar en el desierto de Parán. (Véase PARÁN.) Nabal, un rico ganadero establecido en Carmelo, al S. de Hebrón, y a quien David y sus hombres habían mostrado bondad, los trató con desaire e ingratitud. La rápida reacción de Abigail, esposa de Nabal, impidió que David exterminara a los varones de la casa, pero Jehová hirió a Nabal, así que murió. Después David se casó con la viuda, de modo que tuvo dos esposas: Ahinoam de Jezreel y Abigail de Carmelo; durante la larga ausencia de David, Saúl había entregado a su hija Mical a otro hombre. (1Sa 25:1-44; 27:3.)

Por segunda vez David se refugió en el desierto de Zif y de nuevo empezó la persecución. David asemejó a Saúl y a sus tres mil hombres a aquellos que buscan "una sola pulga, tal como se corre tras una perdiz sobre las montañas". Una noche David y Abisai entraron con cautela en el campamento de Saúl mientras todos dormían y se hicieron con la lanza y la jarra del agua de Saúl. Abisai quería matar a Saúl, pero David le perdonó la vida por segunda vez, diciendo que desde el punto de vista de Jehová era inconcebible para él alargar su mano contra el ungido de Dios. (1Sa 26:1-25.) Esa noche fue la última vez que David vio a su adversario.

David se estableció en Ziqlag, dentro del territorio filisteo, por un período de dieciséis meses, fuera del alcance de Saúl. Varios hombres poderosos desertaron de las fuerzas de Saúl y se unieron a los exiliados en Ziqlag, lo que le permitió a David hacer incursiones en las ciudades de los enemigos de Israel, en el S., y de ese modo aseguró los límites de Judá y fortaleció su futura posición como rey. (1Sa 27:1-12; 1Cr 12:1-7, 19-22.) Cuando los filisteos se preparaban para atacar a las fuerzas de Saúl, el rey Akís, pensando que David era "un hedor entre su pueblo Israel", le invitó a que le acompañara. No obstante, los otros señores del eje rechazaron a David por considerarle una amenaza para su seguridad. (1Sa 29:1-11.) En la batalla que culminó en el monte Guilboa, murieron Saúl y tres de sus hijos, entre ellos Jonatán. (1Sa 31:1-7.)

Entretanto, los amalequitas saquearon y quemaron Ziqlag, y se llevaron todas las mujeres y niños. Acto seguido, las fuerzas de David persiguieron y alcanzaron a los merodeadores, y recuperaron a sus esposas e hijos, así como todos los bienes. (1Sa 30:1-31.) Al cabo de tres días, un amalequita le llevó a David la diadema y el brazalete de Saúl, alardeando falsamente de que había dado muerte al rey cuando este había sido herido y esperando recibir una recompensa. Aunque el amalequita había mentido, David ordenó que le matasen por alegar que había dado "muerte al ungido de Jehová". (2Sa 1:1-16; 1Sa 31:4, 5.)

Rey. (MAPA, vol. 1, pág. 746) La trágica noticia de la muerte de Saúl afligió mucho a David. Lo que le entristecía no era tanto la muerte de su enconado enemigo como la caída del ungido de Jehová. A modo de lamento, David compuso una endecha titulada "El arco". En ella llora la muerte de Saúl, su enconado enemigo, y la de su mejor amigo, caídos juntos en batalla: "Saúl y Jonatán, los amables y los agradables durante su vida, y en su muerte no fueron separados". (2Sa 1:17-27.)

Luego David se trasladó a Hebrón, donde los ancianos de Judá le ungieron rey sobre su tribu en 1077 a. E.C., cuando contaba treinta años. Is-bóset, hijo de Saúl, fue hecho rey sobre las otras tribus. Unos dos años más tarde, Is-bóset fue asesinado, y sus agresores le llevaron su cabeza a David esperando recibir una recompensa, pero también a ellos se les dio muerte como había ocurrido con el presunto asesino de Saúl. (2Sa 2:1-4, 8-10; 4:5-12.) Este hecho preparó el camino para que las tribus que hasta entonces habían apoyado al hijo de Saúl se uniesen a Judá, y, finalmente, se le unió a David una fuerza que ascendía a 340.822 hombres y lo hicieron rey sobre todo Israel. (2Sa 5:1-3; 1Cr 11:1-3; 12:23-40.)

Gobierna en Jerusalén. David gobernó en Hebrón siete años y medio antes de trasladar la capital por dirección de Jehová a Jerusalén, la fortaleza que les había arrebatado a los jebuseos. Fue allí, en Sión, donde construyó la Ciudad de David, y continuó gobernando otros treinta y tres años. (2Sa 5:4-10; 1Cr 11:4-9; 2Cr 6:6.) Mientras vivía en Hebrón, tomó más esposas e hizo que le devolvieran a Mical, y tuvo con ellas varios hijos e hijas. (2Sa 3:2-5, 13-16; 1Cr 3:1-4.) Después de trasladarse a Jerusalén, se consiguió aún más esposas y concubinas, que, a su vez, le dieron a luz más hijos. (2Sa 5:13-16; 1Cr 3:5-9; 14:3-7.)

Cuando los filisteos oyeron que David era rey de todo Israel, subieron para derrotarle. Como en el pasado (1Sa 23:2, 4, 10-12; 30:8), David inquirió de Jehová si debería ir contra ellos. "Sube", fue la respuesta, y Jehová irrumpió contra el enemigo con una destrucción tan abrumadora que David llamó al lugar Baal-perazim, que significa "Dueño de Rompimientos a Través" o "Dueño de Irrupciones". En un enfrentamiento posterior, la estrategia de Jehová cambió y le ordenó a David que diese la vuelta alrededor y atacase a los filisteos por detrás. (2Sa 5:17-25; 1Cr 14:8-17.)

David intentó llevar el arca del pacto a Jerusalén, pero este intento fracasó cuando Uzah tocó el Arca y "el Dios verdadero lo derribó allí". (2Sa 6:2-10; 1Cr 13:1-14.) Unos tres meses después, y tras cuidadosos preparativos —como, por ejemplo, el santificar tanto a los sacerdotes como a los levitas y asegurarse de que el Arca se llevase sobre los hombros en lugar de colocarse en un carruaje, como la primera vez—, se llevó el Arca a Jerusalén. David, vestido de manera sencilla, mostró su alegría y su entusiasmo en esta gran ocasión "saltando y danzando en derredor delante de Jehová". Pero su esposa Mical le increpó diciendo que había actuado "como uno de los casquivanos". Por esta queja injustificada, Mical "no llegó a tener hijo alguno hasta el día de su muerte". (2Sa 6:11-23; 1Cr 15:1-29.)

David también se preocupó de organizar y ampliar la adoración de Jehová en la nueva ubicación del Arca, asignando porteros y músicos, y encargándose de que hubiese "ofrendas quemadas constantemente, por la mañana y por la tarde". (1Cr 16:1-6, 37-43.) Además, pensó en edificar un templo-palacio de cedro para guardar el Arca, con el fin de reemplazar la tienda en donde se hallaba. Sin embargo, a David no se le permitió construir la casa, pues Dios dijo: "Sangre en gran cantidad has vertido, y grandes guerras has hecho. No edificarás una casa a mi nombre, porque mucha sangre has vertido en la tierra delante de mí". (1Cr 22:8; 28:3.) Sin embargo, Jehová hizo un pacto con él, prometiéndole que el reino permanecería en su familia para siempre, y con relación a este pacto, le aseguró que su hijo Salomón, cuyo nombre procede de una raíz que significa "paz", construiría el templo. (2Sa 7:1-16, 25-29; 1Cr 17:1-27; 2Cr 6:7-9; Sl 89:3, 4, 35, 36.)

Por consiguiente, en conformidad con este pacto del reino, Jehová permitió que David extendiese su dominio territorial desde el río de Egipto hasta el Éufrates, asegurando sus límites, manteniendo la paz con el rey de Tiro, batallando y venciendo a sus opositores en todos los flancos: filisteos, sirios, moabitas, edomitas, amalequitas y ammonitas. (2Sa 8:1-14; 10:6-19; 1Re 5:3; 1Cr 13:5; 14:1, 2; 18:1–20:8.) Estas victorias que Dios le concedió le hicieron un gobernante muy poderoso. (1Cr 14:17.) De todos modos, David siempre fue consciente de que la posición que ocupaba no era suya por conquista o herencia, sino que era por la voluntad de Jehová, quien le había colocado en el trono de esta teocracia típica. (1Cr 10:14; 29:10-13.)

El pecado le acarrea calamidad. Durante la prolongada campaña contra los ammonitas, ocurrió uno de los episodios más lamentables de la vida de David. Todo empezó cuando el rey abrigó malos deseos al observar desde su azotea a la hermosa Bat-seba bañándose. (Snt 1:14, 15.) Al saber que su esposo Urías estaba en la guerra, David hizo que le llevasen a esta mujer a su palacio, y allí tuvo relaciones con ella. Con el tiempo, ella le notificó que estaba encinta. Seguramente por temor a que el embarazo de Bat-seba se descubriese y la condenaran a muerte por conducta inmoral, David envió en seguida un mensaje al ejército: Urías debía presentarse ante él en Jerusalén, con la esperanza de que pasara la noche con su esposa. Pero aunque David lo emborrachó, Urías rehusó dormir con Bat-seba. En su desesperación, David le envió de regreso al ejército con una instrucción secreta al comandante Joab: que le pusiese en primera línea, donde con seguridad encontraría la muerte. El ardid tuvo éxito. Urías murió en la batalla, su viuda observó el período de duelo acostumbrado y luego David se casó con ella antes de que la gente de la ciudad se percatara de que estaba encinta. (2Sa 11:1-27.)

Pero Jehová había visto sus hechos y puso al descubierto el comportamiento reprensible de David. Si Jehová hubiese permitido que se les juzgara de acuerdo con la ley mosaica, ambos habrían sido ejecutados, y con Bat-seba también hubiese muerto el fruto de su adulterio que aún estaba en su vientre. (Dt 5:18; 22:22.) Sin embargo, Jehová se encargó personalmente de este caso y, por causa del pacto del Reino, le mostró a David misericordia (2Sa 7:11-16), tomando en consideración también que David había demostrado ser misericordioso (1Sa 24:4-7; compárese con Snt 2:13) y que ambos habían manifestado su arrepentimiento ante Dios. (Sl 51:1-4.) Pero no escaparon al castigo; Jehová expresó por boca del profeta Natán: "Aquí estoy levantando contra ti calamidad procedente de tu propia casa". (2Sa 12:1-12.)

Y así resultó ser. El niño nacido del adulterio con Bat-seba murió pronto, a pesar de que David ayunó y estuvo de duelo por el niño enfermo durante siete días. (2Sa 12:15-23.) Después, Amnón, hijo primogénito de David, violó a su propia medio hermana Tamar, y posteriormente fue asesinado por el hermano de ella, lo que ocasionó gran congoja a su padre. (2Sa 13:1-33.) Más tarde, Absalón, el tercer hijo de David y el amado de su padre, no solo intentó usurpar el trono, sino que despreció de forma manifiesta a su padre y lo deshonró públicamente al cohabitar con sus concubinas. (2Sa 15:1–16:22.) Por último, la humillación alcanzó su grado máximo cuando una guerra civil sumió al país en una lucha de hijo contra padre, y finalizó con la muerte de Absalón, para tristeza de su padre y en contra de su deseo. (2Sa 17:1–18:33.) Cuando huía de Absalón, David compuso el Salmo 3, en el que dice: "La salvación pertenece a Jehová". (Sl 3:8.)

No obstante, a pesar de todas sus faltas y graves pecados, David siempre mostró la condición de corazón apropiada, arrepintiéndose y suplicando el perdón de Jehová. Esta actitud es manifiesta después de pecar con Bat-seba, tras lo cual David escribió el Salmo 51, donde dice: "Con error fui dado a luz [...] en pecado me concibió mi madre". (Sl 51:5.) Otra ocasión en la que David confesó humildemente su pecado fue cuando Satanás le incitó a hacer un censo de los hombres capacitados para sus fuerzas militares. (2Sa 24:1-17; 1Cr 21:1-17; 27:24; véase INSCRIPCIÓN.)

Compra del lugar para el templo. Cuando la peste que resultó de este último error del rey se detuvo, David compró la era de Ornán y dio el ganado vacuno y el trillo como sacrificio a Jehová. Fue en este lugar donde más tarde Salomón construyó el magnífico templo. (2Sa 24:18-25; 1Cr 21:18-30; 2Cr 3:1.) David siempre tuvo en su corazón la intención de construir el templo, y aunque no se le permitió hacerlo, sí se le concedió organizar a muchos trabajadores para labrar piedras y recoger materiales: 100.000 talentos de oro (38.535.000.000 de dólares [E.U.A.]) y 1.000.000 de talentos de plata (6.606.000.000 de dólares [E.U.A.]), así como cobre y hierro sin medida. (1Cr 22:2-16.) De su fortuna personal David contribuyó oro de Ofir y plata refinada, cuyo valor hoy se calcula en 1.202.000.000 de dólares (E.U.A.). También hizo los planos —por inspiración divina— y organizó a las decenas de miles de levitas en sus muchas divisiones de servicio, así como un gran coro de cantores y músicos. (1Cr 23:1–29:19; 2Cr 8:14; 23:18; 29:25; Esd 3:10.)

Fin del reinado. En los últimos días de su vida, el rey David, ya con setenta años y confinado en su cama, continuó segando calamidad dentro de su familia. Sin que David lo supiera o diera su consentimiento y, lo que es más importante, sin la aprobación de Jehová, su cuarto hijo, Adonías, intentó coronarse rey. Cuando estas noticias llegaron a David, obró con rapidez para que su hijo Salomón, escogido por Jehová, fuese instalado oficialmente como rey y se sentase en el trono. (1Re 1:5-48; 1Cr 28:5; 29:20-25; 2Cr 1:8.) David entonces aconsejó a Salomón que anduviera en los caminos de Jehová, guardase sus estatutos y mandamientos y que actuase con prudencia en todo. Si obraba así, prosperaría. (1Re 2:1-9.)

Después de reinar cuarenta años, David falleció y fue sepultado en la Ciudad de David. Fue merecedor de aparecer en la notable lista que Pablo realizó de los testigos que sobresalieron por su fe. (1Re 2:10, 11; 1Cr 29:26-30; Hch 13:36; Heb 11:32.) Citando del Salmo 110, Jesús dijo que David lo había escrito "por inspiración". (Mt 22:43, 44; Mr 12:36.) Los apóstoles y otros escritores de la Biblia reconocieron con frecuencia a David como profeta inspirado por Dios. (Compárese Sl 16:8 con Hch 2:25; Sl 32:1, 2 con Ro 4:6-8; Sl 41:9 con Jn 13:18; Sl 69:22, 23 con Ro 11:9, 10; Sl 69:25 y 109:8 con Hch 1:20.)

Personaje representativo. Los profetas hablaron a menudo de David y de su casa real, algunas veces en relación con los últimos reyes de Israel que se sentaron en "el trono de David" (Jer 13:13; 22:2, 30; 29:16; 36:30), y otras, en un sentido profético. (Jer 17:25; 22:4; Am 9:11; Zac 12:7-12.) En ciertas profecías mesiánicas se destaca el pacto real de Jehová con David. Por ejemplo, Isaías dice que aquel que se llama "Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz" será establecido firmemente en el trono de David "hasta tiempo indefinido". (Isa 9:6, 7; compárese también con 16:5.) Jeremías asemeja al Mesías a "un brote justo" que Jehová le "[levantará] a David". (Jer 23:5, 6; 33:15-17.) Por medio de Ezequiel, Jehová llama al pastor mesiánico "mi siervo David". (Eze 34:23, 24; 37:24, 25.)

Cuando el ángel le dijo a María que tendría un hijo llamado Jesús, declaró que "Jehová Dios le [daría] el trono de David su padre". (Lu 1:32.) "Jesucristo, hijo de David", era a la vez heredero legal y natural del trono de David. (Mt 1:1, 17; Lu 3:23-31.) Pablo dijo que Jesús era la prole de David según la carne. (Ro 1:3; 2Ti 2:8.) La gente común también identificó a Jesús como el "Hijo de David" (Mt 9:27; 12:23; 15:22; 21:9, 15; Mr 10:47, 48; Lu 18:38, 39), algo muy importante, pues, como reconocían los fariseos, el Mesías tenía que ser hijo de David. (Mt 22:42.) El propio Jesús, ya resucitado, también dio testimonio, diciendo: "Yo, Jesús, [...] soy la raíz y la prole de David". (Rev 22:16; también Rev 3:7; 5:5.)

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

¿Cómo tener una familia feliz?

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Pregunta 17

¿Cómo tener una familia feliz?

LOS ESPOSOS / LOS PADRES

"Los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama. porque nadie jamás ha odiado a su propia carne; antes bien, la alimenta y la acaricia."

"Que cada uno de ustedes individualmente ame a su esposa tal como se ama a sí mismo." (Efesios 5:28, 2933,)

"Padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová.- (Efesios 6:4)

LAS ESPOSAS

"La esposa debe tenerle profundo respeto a su esposo." (Efesios 5:33)

"Esposas, estén en sujeción a sus esposos, como es decoroso en el Señor." (Colosenses 3:18)

LOS HIJOS

"Hijos, sean obedientes a sus padres en unión con el Señor, porque esto es justo: 'Honra a tu padre y a tu madre'; que es el primer mandato con promesa: 'Para que te vaya bien y dures largo tiempo sobre la tierra'." (Efesios 6:1-3)

"Hijos, sean obedientes a sus padres en todo, porque esto es muy agradable en el Señor." (Colosenses 3:20)

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

Capítulo 28 “Solo tú eres leal”

Capítulo 28
"Solo tú eres leal"
LA DESLEALTAD no era algo desconocido para David. Hubo una etapa de su turbulento reinado en la que se vio acosado por las intrigas, e incluso la confabulación de sus propios compatriotas. Además, sufrió la traición de quienes consideraríamos sus más íntimos, como por ejemplo, Mical, su primera esposa. Aunque en un principio "estaba enamorada de David" y seguramente lo respaldó en el cumplimiento de los deberes de su cargo, más tarde "empezó a despreciarlo en su corazón" y hasta lo consideró "como uno de los casquivanos" (1 Samuel 18:20; 2 Samuel 6:16, 20).

2 También tenemos el caso de Ahitofel, consejero de David, cuyas recomendaciones se tomaban como mensajes directos de Jehová (2 Samuel 16:23). Pero aquel hombre de su confianza terminó traicionando a su señor y uniéndose a una conspiración contra él. ¿Quién la había organizado? El propio hijo del rey, Absalón. Este oportunista "rob[aba] el corazón de los hombres de Israel" e intentaba desplazar del trono a su padre. Su revuelta cobró tanta fuerza, que David tuvo que huir para salvar la vida (2 Samuel 15:1-6, 12-17).

3 ¿Hubo alguien que fuera leal a David? Durante todos sus problemas, él supo que sí. ¿Quién era? Nada menos que Jehová Dios, de quien dijo: "Con alguien leal tú actuarás en lealtad" (2 Samuel 22:26). Ahora bien, ¿qué es la lealtad, y cómo nos da el Creador el ejemplo más sublime de esta cualidad?

¿Qué es la lealtad?

4 Las Escrituras Hebreas emplean el término lealtad en el sentido de bondad que se adhiere amorosamente a un objeto y no se aparta hasta haber realizado su propósito para con él. Este sentido es más amplio que el de la palabra fidelidad. En efecto, alguien pudiera ser fiel solo por cumplir con su deber, mientras que la lealtad bíblica nace del amor.° Además, el adjetivo fiel se aplica también a objetos inanimados. Por ejemplo, aunque el salmista llamó a la Luna "testigo fiel en los cielos" porque aparece todas las noches con regularidad, no se diría que es leal (Salmo 89:37). ¿Por qué no? Porque la lealtad se toma como expresión del amor, cualidad que las cosas inanimadas no tienen.

5 En la Biblia, la lealtad está marcada por el afecto. El simple hecho de que se manifieste revela que existe una relación entre quien ejerce esta cualidad y quien se beneficia de ella. No es una actitud inconstante, como las olas del mar impelidas de un lado a otro por los vientos cambiantes. Por el contrario, la lealtad, o amor leal, se caracteriza por la estabilidad y la fortaleza que permiten superar los obstáculos más difíciles.

6 Ciertamente, tal lealtad es infrecuente hoy día. Muchos compañeros allegados están "dispuestos a hacerse pedazos" mutuamente, y cada vez oímos de más personas que abandonan a sus cónyuges (Proverbios 18:24; Malaquías 2:14-16). Las traiciones son tan comunes, que quizás repitamos para nosotros las palabras del profeta Miqueas: "El leal ha perecido de la tierra" (Miqueas 7:2). Aunque los seres humanos a menudo actúan sin bondad amorosa, la lealtad es una característica sobresaliente de Jehová. De hecho, la mejor manera de aprender lo que implica esta cualidad es examinar cómo expresa él esta maravillosa faceta de su amor.

La incomparable lealtad de Jehová

7 La Biblia dice respecto a Jehová: "Solo tú eres leal" (Revelación [Apocalipsis] 15:4). ¿Cómo es posible? ¿Acaso no ha habido ángeles y seres humanos que han demostrado en ocasiones una lealtad extraordinaria? (Job 1:1; Revelación 4:8.) ¿Y Jesucristo? ¿No es el mayor "leal" de Dios? (Salmo 16:10.) Entonces, ¿por qué se dice que solo Jehová es leal?

8 Recordemos en primer lugar que la lealtad es una faceta del amor. Dado que "Dios es amor" -es decir, encarna esta cualidad-, nadie es capaz de demostrar lealtad de forma tan plena como él (1 Juan 4:8). En realidad, tanto los ángeles como los seres humanos pueden reflejar los atributos de Jehová, pero solo él es leal en sumo grado. Es "el Anciano de Días" y, por tanto, lleva más tiempo ejercitando la bondad amorosa que cualquier criatura, sea terrenal o celestial (Daniel 7:9). Por consiguiente, personifica la lealtad, pues la demuestra como nadie más podría hacerlo. Veamos algunos ejemplos.

9 Jehová es "leal en todas sus obras" (Salmo 145:17). ¿En qué sentido? El Salmo 136 da la respuesta. Menciona varios actos salvadores que realizó, entre ellos la impresionante liberación de los israelitas a través del mar Rojo. Es significativo que todos sus versículos concluyan con la frase: "Porque su bondad amorosa [o lealtad] es hasta tiempo indefinido". Este pasaje se cita en las "Preguntas para meditar" de la página 289. Cuando lo leamos, no podremos menos que asombrarnos ante las múltiples formas en las que Dios trató a su pueblo con bondad amorosa. En efecto, Jehová es leal a sus siervos fieles cuando escucha su clamor de auxilio e interviene para ayudarlos en el momento que él ha determinado (Salmo 34:6). El amor leal que el Creador siente por sus adoradores no mengua siempre que estos le sean fieles.

10 Además, Jehová manifiesta lealtad a sus siervos al ser fiel a sus principios. A diferencia de las personas volubles, que se rigen simplemente por sus caprichos y emociones, él mantiene inalterable su criterio sobre el bien y el mal. A lo largo de los milenios no ha cambiado su forma de ver asuntos tales como el espiritismo, la idolatría y el asesinato. Por boca del profeta Isaías dijo: "Aun hasta la vejez de uno yo soy el Mismo" (Isaías 46:4). Por lo tanto, podemos estar seguros de que nos beneficiaremos si seguimos la clara guía moral de la Palabra de Dios (Isaías 48:17-19).

11 Otro modo como Dios demuestra lealtad es siendo fiel a sus promesas. Siempre que hace una predicción, se cumple. Por ello, declaró: "Mi palabra que sale de mi boca [...] [no] volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado" (Isaías 55:11). Al ser fiel a su palabra, el Altísimo es leal a su pueblo. No le hace esperar con ansias algo que no piensa efectuar. Tiene una reputación tan impecable en este particular, que su siervo Josué dijo: "No falló ni una promesa de toda la buena promesa que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se realizó" (Josué 21:45). Así pues, podemos tener la certeza de que nunca quedaremos decepcionados porque él incumpla alguna promesa (Isaías 49:23; Romanos 5:5).

12 Como indicamos anteriormente, la Biblia señala que la bondad amorosa de Jehová "es hasta tiempo indefinido" (Salmo 136:1). ¿En qué sentido? En primer lugar, porque su perdón de los pecados es definitivo. Ya vimos en el capítulo 26 que nunca saca a colación las transgresiones que haya perdonado a una persona. Dado que "todos [hemos] pecado y no alcanza[mos] a la gloria de Dios", cada uno de nosotros debería agradecer que la bondad amorosa del Creador sea hasta tiempo indefinido (Romanos 3:23).

13 Pero esta cualidad también es hasta tiempo indefinido en otro sentido. La Biblia dice que el justo "ciertamente llegará a ser como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita, y todo lo que haga tendrá éxito" (Salmo 1:3). Imaginémonos un árbol frondoso cuyas hojas nunca se secan. De igual modo, si de veras nos deleitamos en la Palabra de Dios, llevaremos una vida larga, apacible y colmada de buenos frutos. Las bendiciones que Jehová concede lealmente a sus siervos fieles son eternas. En efecto, en el nuevo mundo de justicia que él instaurará, la humanidad obediente gozará de su bondad amorosa hasta tiempo indefinido (Revelación 21:3, 4).

Jehová "no dejará a los que le son leales"

14 El Altísimo ha demostrado vez tras vez su lealtad. Dado que es consecuente en todo, siempre es leal a sus siervos fieles. El salmista escribió: "Joven era yo, también he envejecido, y sin embargo no he visto a nadie justo dejado enteramente, ni a su prole buscando pan. Porque Jehová es amador de la justicia, y no dejará a los que le son leales" (Salmo 37:25, 28). Es cierto que merece que lo adoremos, pues es el Creador (Revelación 4:11). Aun así, como es leal, valora muchísimo nuestros actos fieles (Malaquías 3:16, 17).

15 Movido por su bondad amorosa, Jehová acude vez tras vez al auxilio de sus siervos cuando se encuentran en dificultades. El salmista nos dice: "Él está guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra" (Salmo 97:10). Pensemos en el trato que dio a la nación de Israel. Tras su milagrosa liberación a través del mar Rojo, los israelitas cantaron a Dios: "En tu bondad amorosa ["amor leal", nota] has guiado al pueblo que has recobrado" (Éxodo 15:13). La liberación que efectuó en el mar Rojo fue una clara prueba de su amor leal. Moisés dijo más tarde a los israelitas: "No porque ustedes fueran el más populoso de todos los pueblos les mostró Jehová afecto de modo que los escogiera, porque eran el más pequeño de todos los pueblos. Antes bien, por amarlos Jehová, y por guardar la declaración jurada que había jurado a sus antepasados, Jehová los sacó con mano fuerte, para redimirlos de la casa de esclavos, de la mano de Faraón el rey de Egipto" (Deuteronomio 7:7, 8).

16 Claro, los israelitas, tomados como nación, no agradecieron la bondad amorosa del Creador, pues una vez liberados "siguieron pecando aún más contra él, rebelándose contra el Altísimo" (Salmo 78:17). En el transcurso de los siglos, se rebelaron en múltiples ocasiones, lo abandonaron y recurrieron a dioses falsos y prácticas paganas, que solo sirvieron para degradarlos. Pese a todo, él no rompió su pacto. Por el contrario, mediante el profeta Jeremías imploró a su pueblo: 'Vuélvete, oh renegada Israel. No haré caer mi rostro airadamente sobre ustedes, porque soy leal' (Jeremías 3:12). Pero, como vimos en el capítulo 25, la mayoría de ellos no se conmovieron, sino que "continuamente estuvieron burlándose de los mensajeros del Dios verdadero y despreciando sus palabras y mofándose de sus profetas". ¿Cuáles fueron las consecuencias? Al final, "la furia de Jehová subió contra su pueblo, hasta que no hubo curación" (2 Crónicas 36:15, 16).

17 ¿Qué aprendemos de lo anterior? Que la lealtad de Dios no implica que sea ciego ni fácil de engañar. Ciertamente, él es "abundante en bondad amorosa" y se complace en mostrar misericordia siempre que hay base para ello. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando un pecador resulta incorregible? En tal caso, Jehová se aferra a sus justas normas y dicta sentencia condenatoria. Como se indicó a Moisés, "de ninguna manera dará exención de castigo" (Éxodo 34:6, 7).

18 El castigo que reciben los malvados es en sí mismo prueba de la lealtad divina. ¿Cómo? Hallamos una indicación en las órdenes que da Jehová a siete ángeles en el libro de Revelación: "Vayan y derramen en la tierra los siete tazones de la cólera de Dios". El tercero derrama el suyo "en los ríos y sobre las fuentes de las aguas", que se convierten en sangre, y luego dice al Altísimo: "Tú, Aquel que eres y que eras, el Leal, eres justo porque has dictado estas decisiones, porque ellos derramaron la sangre de santos y de profetas, y tú les has dado a beber sangre. Lo merecen" (Revelación 16:1-6).

19 Observemos que, mientras entregaba el mensaje de juicio, el ángel llama a Jehová "el Leal". ¿Por qué? Porque al destruir a los malvados muestra lealtad a sus siervos, muchos de los cuales han llegado a morir en la persecución. Él es leal y los conserva muy vivos en su memoria. Anhela volver a ver a estos fieles y, como confirma la Biblia, se propone recompensarlos con una resurrección (Job 14:14, 15). No olvida a sus siervos leales tan solo porque estén muertos. Por el contrario, "para él todos ellos viven" (Lucas 20:37, 38). El propósito de Dios de devolver la vida a quienes están en su memoria es una poderosa prueba de lealtad.

El amor leal de Jehová abre el camino a la salvación

20 En el transcurso de la historia, Jehová ha demostrado extraordinaria lealtad a los seres humanos fieles. De hecho, durante miles de años ha "toler[ado] con mucha y gran paciencia vasos de ira hechos a propósito para la destrucción". ¿Con qué objeto? "A fin de dar a conocer las riquezas de su gloria sobre vasos de misericordia, que él preparó de antemano para gloria." (Romanos 9:22, 23.) Tales "vasos de misericordia" son seres humanos con la debida disposición, ungidos por espíritu santo para ser coherederos con Cristo en su Reino (Mateo 19:28). Al abrir el camino a la salvación a estos vasos de misericordia, Dios fue leal a Abrahán, a quien había hecho esta promesa al establecer un pacto con él: "Mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra debido a que has escuchado mi voz" (Génesis 22:18).

21 Jehová manifiesta similar lealtad a "una gran muchedumbre" que tiene la perspectiva de salir de "la gran tribulación" y vivir eternamente en una tierra paradisíaca (Revelación 7:9, 10, 14). Aunque los siervos de Dios son imperfectos, él es leal con ellos y les brinda la oportunidad de vivir allí para siempre. ¿De qué manera? Valiéndose del rescate, su mayor demostración de lealtad (Juan 3:16; Romanos 5:8). Esta cualidad divina atrae a cuantos ansían la justicia (Jeremías 31:3). ¿No nos sentimos más cerca del Creador al ver la profunda lealtad que ha demostrado y va a demostrar? Dado que deseamos allegarnos a él, respondamos a su amor fortaleciendo nuestra resolución de servirle fielmente.

[Nota]

Es digno de señalar que el término que se traduce "lealtad" en 2 Samuel 22:26 se vierte "bondad amorosa" o "amor leal" en otros pasajes.

Preguntas para meditar

1 Samuel 24:1-22 Por su manera de tratar al rey Saúl, ¿cómo demostró David la clase de lealtad que valora Jehová?

Ester 3:7-9; 4:6-14 ¿Cómo actuó Ester con lealtad piadosa a favor de su pueblo, llegando incluso a arriesgar la vida?

Salmo 136:1-26 ¿Qué nos enseña este salmo sobre la bondad amorosa, o amor leal, de Jehová?

Abdías 1-4, 10-16 ¿De qué manera actuó Jehová por lealtad a su pueblo cuando castigó la conducta desleal de los edomitas?

[Preguntas del estudio]

1, 2. ¿Por qué decimos que la deslealtad no era algo desconocido para David?

3. ¿Qué confianza tenía David?

4, 5. a) ¿Qué es la "lealtad"? b) ¿Qué diferencia hay en la Biblia entre la lealtad y la fidelidad?

6. a) ¿Hasta qué grado es infrecuente la lealtad entre los seres humanos, y cómo indica este hecho la Biblia? b) ¿Cuál es la mejor manera de aprender lo que implica la lealtad, y por qué?

7, 8. ¿En qué sentido puede decirse que solo Jehová es leal?

9. ¿Cómo es Jehová "leal en todas sus obras"?

10. ¿Cómo manifiesta Jehová lealtad en lo que respecta a sus principios?

11. Dé ejemplos de la fidelidad de Jehová a sus promesas.

12, 13. ¿En qué sentidos dura "hasta tiempo indefinido" la bondad amorosa de Jehová?

14. ¿Cómo muestra Jehová a sus siervos gratitud por la lealtad que demuestran?

15. Explique cómo se destaca la lealtad de Jehová en el trato que dio a Israel.

16, 17. a) ¿Qué espantosa ingratitud manifestaron los israelitas, y, no obstante, cómo les mostró Jehová compasión? b) ¿De qué manera probaron la mayoría de los israelitas que 'no había curación' para ellos, y cómo nos sirve de amonestación este ejemplo?

18, 19. a) ¿En qué sentido es el castigo que reciben los malvados una prueba de la lealtad de Jehová? b) ¿Cómo demostrará Jehová que es leal a sus siervos que han muerto en la persecución?

20. ¿Quiénes son los "vasos de misericordia", y cómo les muestra Jehová lealtad?

21. a) ¿Cómo muestra Jehová lealtad a "una gran muchedumbre" que tiene la perspectiva de salir de "la gran tribulación"? b) ¿A qué nos mueve la lealtad de Jehová?

[Ilustración de la página 281]

Aunque a la Luna se la llama testigo fiel, solo las criaturas inteligentes ofrecen un reflejo fidedigno de la lealtad de Jehová

[Ilustraciones de la página 287]

En muestra de lealtad, Jehová se acordará de quienes le han sido fieles hasta la muerte y los resucitará

Bernard Luimes (arriba) y Wolfgang Kusserow (centro) fueron ejecutados por los nazis

A Moses Nyamussua lo mató a lanzazos una agrupación política

[Ilustraciones de la página 288]

Gracias a la lealtad de Jehová, todos sus siervos fieles abrigan una esperanza confiable para el futuro

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

SEMANA DEL 27 DE JULIO,.Escuela del Ministerio Teocrático

-- SEMANA DEL 27 DE JULIO

• Estudio Bíblico de Congregación

Cántico 18 y oración

cl cap. 28 párrs. 1-9 (30 minutos)

• Escuela del Ministerio Teocrático

Lectura de la Biblia: 1 Reyes 15, 16, 17 | Puntos sobresalientes (10 min.)

Núm. 1: 1 Reyes 15:16-24

Núm. 2: Consejos de la Biblia para las esposas (igw pág. 26 párrs. 3, 4)

Núm. 3: David. Tema: Joven, prepárate para servir a Jehová con valor (it-1 págs. 635-640)

• Reunión de Servicio

Cántico 65

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10 min. ¿Han mejorado sus habilidades en el ministerio? Análisis con el auditorio. Repase el primer párrafo del primer artículo de la serie "Mejore sus habilidades en el ministerio", que apareció en Nuestro Ministerio del Reino de febrero de 2014, y donde se mencionaba el propósito de esta serie. Anime al auditorio a prestar especial atención cada mes a la habilidad que se vaya analizar y a seguir las sugerencias bajo el subtítulo "Intente esto durante el mes".

10 min. Utilice el folleto Introducción a la Palabra de Dios para ayudar a su estudiante de la Biblia. Análisis con el auditorio. Explique cómo usar las siguientes herramientas para ayudar a su estudiante a manejar bien la Biblia: 1) el apartado "Cómo buscar versículos de la Biblia", 2) la pregunta 19: "¿De qué tratan los libros de la Biblia?" y 3) la pregunta 20: "¿Cómo aprovechar al máximo la lectura de la Biblia?". Incluya una breve demostración en la que un publicador analiza una de estas herramientas con su estudiante después de una sesión de estudio.

10 min. "La caja de herramientas necesarias para enseñar." Preguntas y respuestas.

Cántico 125 y oración

• Estudio de la Atalaya

Cántico 104

Cristo es "el poder de Dios"

Cántico 109

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

jueves, 23 de julio de 2015

She Wants Your C*ck...

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want to have some fun? my username is Jenna_Wild1
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lunes, 20 de julio de 2015

Use la imaginación para imitar a Jehová,.“Háganse imitadores de Dios, como hijos amados.” (EFES. 5:1)

Use la imaginación para imitar a Jehová

"Háganse imitadores de Dios, como hijos amados." (EFES. 5:1)

¿LO RECUERDA?

• ¿Cómo imitó Jesús a Jehová?

• ¿Cómo podemos imitar las cualidades de Jehová?

• ¿Por qué debemos tener cuidado con lo que imaginamos?

1. ¿Qué regalo nos ha dado Dios para que podamos imitar sus cualidades?

JEHOVÁ nos ha dado la capacidad de ponernos en el lugar de los demás, de imaginar hasta cierto punto una situación aunque no la hayamos vivido (lea Efesios 5:1, 2). ¿Cómo podemos usar este regalo para imitar a Dios? ¿Y por qué es necesario que nos aseguremos de no usarlo mal?

2. ¿Qué siente Jehová cuando nos ve sufrir?

2 Obviamente nos alegra saber que Dios ha prometido vida inmortal en los cielos a sus siervos ungidos y vida eterna en la Tierra al grupo de "otras ovejas" de Jesús (Juan 10:16; 17:3; 1 Cor. 15:53). También nos alegra saber que el sufrimiento que hoy experimentamos desaparecerá de nuestras vidas. Jehová comprende muy bien nuestra angustia. Siempre la ha comprendido, como lo demuestra el caso de los israelitas. La Biblia dice que durante el tiempo que vivieron esclavizados en Egipto, la angustia de ellos fue también su angustia (Is. 63:9). Siglos después de su liberación, cuando estaban reconstruyendo el templo de Jehová, fueron amenazados por sus enemigos, pero Dios los tranquilizó diciéndoles: "El que los toca a ustedes está tocando el globo [o la pupila] de mi ojo" (Zac. 2:8). Igual que una madre trata con ternura a su bebé, Jehová protege con cariño a su pueblo (Is. 49:15). Él sabe ponerse en el lugar de los demás y nos ha dado esa misma capacidad (Sal. 103:13, 14).

JESÚS IMITÓ EL AMOR DE JEHOVÁ

3. ¿Qué sentía Jesús por la gente?

3 Jesús sintió el dolor de los judíos aunque no había experimentado los mismos problemas que ellos. Por ejemplo, los guías religiosos los tenían engañados y los obligaban a obedecer reglas de hombres (Mat. 23:4; Mar. 7:1-5; Juan 7:13). A diferencia del pueblo, Jesús nunca tuvo miedo de aquellos religiosos ni creyó sus mentiras, pero aun así fue capaz de comprender su situación. Por eso, "al ver las muchedumbres, se compadeció de ellas, porque estaban [maltratadas] y desparramadas como ovejas sin pastor" (Mat. 9:36). Era compasivo y amaba a la gente, igual que su Padre (Sal. 103:8).

4. ¿Qué hacía Jesús por la gente cuando la veía sufrir?

4 Jesús ayudaba a la gente que veía sufrir, pues la amaba. Era igual a su Padre. Después de un largo viaje en el que había predicado con sus apóstoles en muchas poblaciones, decidió ir con ellos a descansar a un lugar solitario. Pero un grupo de personas se les adelantó y ya los estaban esperando cuando llegaron allá. ¿Cuál fue la reacción de Jesús? Sintió ternura "y comenzó a enseñarles muchas cosas" (Mar. 6:30, 31, 34).

IMITEMOS EL AMOR DE JEHOVÁ

5, 6. ¿Qué debemos hacer para imitar el amor de Dios? Ponga un ejemplo (vea la ilustración del principio).

5 ¿Cómo podemos nosotros imitar el amor de Dios? Tratando bien a quienes nos rodean. Pongamos un ejemplo. Imagínese a un adolescente al que llamaremos Alan. Alan está pensando en un hermano mayor de la congregación que camina con dificultad en la predicación y apenas puede leer porque le falla la vista. Entonces recuerda estas palabras de Jesús: "Así como quieren que los hombres les hagan a ustedes, háganles de igual manera a ellos" (Luc. 6:31). A continuación se pregunta: "¿Qué me gustaría que los demás hicieran por mí?" y al instante se responde: "¡Que jugaran al fútbol conmigo!". Obviamente, el hermano no puede hacer eso. En realidad, lo que Alan debe preguntarse es: "¿Qué me gustaría que los demás hicieran por mí si yo fuera el hermano?".

6 Alan no es una persona mayor, pero puede imaginar situaciones que nunca ha vivido. Al observar al hermano y escucharlo con interés, poco a poco va comprendiendo lo que significa envejecer y tener problemas para leer y caminar. Al final logra sentir su angustia, descubre qué es lo que necesita y eso lo motiva a ayudarlo. Todos podemos hacer lo mismo. Para imitar el amor de Dios, tenemos que ponernos en el lugar de los demás (1 Cor. 12:26).

ILUSTRACIÓN 2 (click para ver)

Imitemos a Jehová tratando con amor a los demás (Vea el párrafo 7)

7. ¿Cómo podemos llegar a conocer a los demás lo suficiente como para sentir su dolor?

7 No siempre es fácil entender el dolor ajeno. Mucha gente sufre cosas por las que nosotros nunca hemos pasado. Algunos están discapacitados debido a un accidente, una enfermedad o la vejez. Otros tienen depresión, ataques de pánico o heridas emocionales por haber sufrido algún tipo de abuso. Los hay que están criando solos a sus hijos o viven con familiares que no sirven a Jehová. ¿Cómo podemos imitar el amor de Dios en esos casos? Escuchándolos con toda atención hasta comprender —por lo menos un poco— sus sentimientos. Así podremos apoyarlos, lo cual es otra forma de imitar el amor de Jehová. No todos necesitan lo mismo, pero quizás podamos fortalecerlos y levantarles el ánimo con nuestras palabras o ayudarlos con alguna tarea (lea Romanos 12:15 y 1 Pedro 3:8).

IMITEMOS LA BONDAD DE JEHOVÁ

8. ¿Qué ayudó a Jesús a tratar con bondad a la gente?

8 Jesús dijo que su Padre era bondadoso hasta con los malos y los desagradecidos (Luc. 6:35). Además imitó esa bondad al tratar con la gente. ¿Qué lo ayudó a hacerlo? Pensar bien sus palabras y sus acciones para no herir los sentimientos de quienes lo rodeaban. En una ocasión, por ejemplo, una mujer que tenía fama de pecadora se le acercó llorando y le mojó los pies con sus lágrimas. Jesús percibió que estaba arrepentida y comprendió que le partiría el corazón si la trataba con dureza. Así que la felicitó por su actitud y la perdonó. Y cuando un fariseo se molestó por lo que estaba sucediendo, también a él lo trató con bondad (Luc. 7:36-48).

9. ¿Qué nos ayudará a imitar la bondad de Dios? Ponga algún ejemplo.

9 ¿Cómo podemos nosotros imitar la bondad de Dios? El apóstol Pablo respondió con estas palabras: "El esclavo del Señor no tiene necesidad de pelear, sino de ser amable para con todos [o "lleno de tacto", según la nota]" (2 Tim. 2:24). Las personas que tienen tacto saben cómo manejar situaciones delicadas para no lastimar a los demás. Imagínese en los siguientes casos: su jefe no está haciendo bien su trabajo. ¿Cómo reaccionaría usted? Un hermano llega a la reunión después de no venir durante meses. ¿Qué le diría? Está predicando, y un señor le dice: "Ahora mismo estoy muy ocupado". ¿Comprendería su situación? Su esposo o su esposa le pregunta: "¿Por qué no me dijiste que habías hecho planes para el sábado?". ¿Le respondería con calma? Si nos ponemos en el lugar de los demás y pensamos bien las cosas, sabremos qué decir y cómo actuar, y seremos bondadosos como Jehová (lea Proverbios 15:28).

IMITEMOS LA SABIDURÍA DE JEHOVÁ

10, 11. ¿Qué nos ayudará a imitar la sabiduría de Dios? Dé un ejemplo.

10 La imaginación también nos ayuda a imitar una de las cualidades más sobresalientes de Jehová: su sabiduría. Él es muy sabio y, si lo desea, puede ver lo que sucederá en el futuro. Nosotros no tenemos esa facultad, claro está, pero sí podemos pensar en las posibles consecuencias de nuestras acciones. La nación de Israel nunca aprendió a hacer eso. Moisés sabía que los israelitas serían desobedientes a pesar de todo lo que Jehová había hecho por ellos. Por eso, durante una reunión con la nación entera, recitó una canción que decía en parte: "Israel no sabe conducirse y no hay en ellos sensatez. Si fueran inteligentes, lo entenderían, y sabrían en qué van a parar" (Deut. 31:29, 30; 32:28, 29, La Biblia Latinoamérica, 1995).

11 En efecto, para ser sabios como Dios, debemos usar la imaginación. Así "veremos" las consecuencias de nuestras acciones. Por ejemplo, si un chico y una chica son novios, es necesario que entiendan que la atracción sexual es muy poderosa. No deberían hacer nada que pusiera en riesgo su valiosísima relación con Jehová. Es mucho mejor seguir el consejo de la Biblia. En Proverbios 22:3 nos dice que el precavido "ha visto la calamidad y procede a ocultarse", pero que los imprudentes siguen "adelante y tienen que sufrir la pena".

LA IMAGINACIÓN ES UN ARMA DE DOS FILOS

12. ¿Cuándo se puede volver peligrosa la imaginación?

12 El precavido sabe que la imaginación es como el fuego. Si se utiliza bien, es muy útil. Sirve para cocinar y hacer otras cosas. Pero si se sale de control puede quemar una casa y matar a sus ocupantes. De igual modo, la imaginación es útil cuando la usamos para parecernos más a Jehová. Pero es peligrosa si la usamos para alimentar deseos incorrectos. Por ejemplo, el que se acostumbra a fantasear con actos inmorales puede terminar llevando a cabo sus fantasías. Así es: las fantasías sexuales pueden acabar con nuestra espiritualidad (lea Santiago 1:14, 15).

13. ¿Qué es posible que se haya imaginado Eva?

13 Pensemos en Eva, quien alimentó su deseo de comer el fruto del "árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo" (Gén. 2:16, 17). La serpiente le dijo: "No morirán. Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo". Ella "vio que el árbol era bueno para alimento, y que a los ojos era algo que anhelar". ¿Y en qué terminó el asunto? Eva "empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando él estuvo con ella, y él empezó a comerlo" (Gén. 3:1-6). Al parecer, Eva se entusiasmó con la oferta del Diablo: en vez de recibir órdenes, podría tomar sus propias decisiones sobre lo que era bueno y lo que era malo. ¡Qué mal usó la imaginación! Debido al error de su esposo, "el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado" (Rom. 5:12).

14. ¿Qué advertencias nos da la Biblia sobre las fantasías sexuales?

14 La imaginación puede llevarnos a cometer pecados como el de Eva, pero también otros de tipo sexual. Jesús nos advirtió sobre ese tipo de fantasías. Dijo: "Todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón" (Mat. 5:28). Pablo también advirtió: "No estén haciendo planes con anticipación para los deseos de la carne" (Rom. 13:14).

15. a) ¿Qué tipo de tesoros debemos acumular? b) ¿Por qué debemos acumular esa clase de tesoros?

15 Otro peligro en el que podemos caer es distraernos del servicio a Dios por fantasear con riquezas. Si lo pensamos bien, el dinero de una persona es "como un muro protector en su imaginación" (Prov. 18:11). Jesús contó una historia para recordarnos que todo el que acumula riquezas, "pero no es rico para con Dios" es el ser más digno de lástima (Luc. 12:16-21). Jehová se alegra cuando hacemos las cosas que le agradan (Prov. 27:11). Y nosotros también podemos sentirnos muy contentos de ganarnos la aprobación de Dios por haber acumulado "tesoros en el cielo" (Mat. 6:20). Sin duda alguna, su amistad es la posesión más valiosa que podríamos tener.

NO SE DEJE DOMINAR POR LA ANGUSTIA

16. ¿Cómo podemos evitar que la angustia nos aplaste?

16 Imagínese la ansiedad que sentiría si se dedicara en cuerpo y alma a acumular "tesoros sobre la tierra" (Mat. 6:19). Jesús usó una ilustración para demostrar que "la inquietud de este sistema de cosas y el poder engañoso de las riquezas" pueden ahogar nuestro deseo de servir al Reino (Mat. 13:18, 19, 22). Hay quienes se inquietan por cuestiones de dinero mientras que otros sufren por imaginarse siempre lo peor. Sin embargo, los pensamientos pesimistas pueden ser muy dañinos para nuestra salud física y espiritual. Es mejor confiar en Jehová y recordar que la angustia "en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija" (Prov. 12:25). En efecto, las palabras de estímulo de alguien que nos entiende pueden levantarnos muchísimo el ánimo. Hablar con los padres, con el cónyuge o con un amigo de confianza que sirve a Dios puede ser justo lo que necesitamos para encontrar alivio.

17. ¿Cómo nos ayuda Jehová a no dejarnos agobiar por las preocupaciones?

17 Nadie comprende mejor nuestras preocupaciones que Jehová. Por eso Pablo recomendó: "No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús" (Filip. 4:6, 7). Piense en todas las personas que están a su lado para protegerlo de cualquier daño espiritual: sus hermanos, los ancianos, el esclavo fiel y discreto, los ángeles, Jesús y Jehová mismo.

18. ¿De qué maneras nos ayuda la imaginación?

18 Como hemos visto, la imaginación nos ayuda a parecernos más a Dios (1 Tim. 1:11; 1 Juan 4:8). Si tratamos al prójimo con amor, si pensamos en las consecuencias de nuestros actos y si no nos dejamos dominar por la angustia, seremos más felices. Por tanto, usemos el hermoso regalo de la imaginación para "ver" el futuro que nos espera y para imitar el amor, la bondad y la sabiduría de Jehová (Rom. 12:12).

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.