domingo, 4 de diciembre de 2011

Puntos sobresalientes del libro de Isaias.

ISAÍAS

Lecciones para nosotros

 Isa. 1:3. Si desobedecemos las normas del Creador, mostraremos menos inteligencia que un toro o un asno. Por otro lado, si agradecemos todo lo que Jehová ha hecho por nosotros, no actuaremos como seres irracionales ni lo abandonaremos.

 Isa. 1:11-13. Jehová no soporta los ritos hipócritas ni los rezos formalistas. Nuestros actos y oraciones debentener una buena motivación.

 Isa. 1:25-27; 2:2; 4:2, 3. La esclavitud y la desolación de Judá terminarían cuando el resto arrepentido volviera a Jerusalén y se restaurara la adoración verdadera, lo que demuestra la misericordia con que trata Jehová a los pecadores que se arrepienten.

 Isa. 2:2-4. Al participar con celo en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos, ayudamos a personas de muchas naciones a aprender los caminos de la paz y a manifestar esta cualidad en las relaciones con el prójimo.

 Isa. 4:4. Jehová lavará, o eliminará, la impureza moral y la culpa por la sangre derramada.

 Isa. 5:11-13. Divertirse sin moderación ni criterio selectivo equivale a actuar sin conocimiento (Romanos 13:13).

 Isa. 5:21-23. Los superintendentes cristianos no deben ser “sabios a sus propios ojos”. Ellos también tienen que evitar el favoritismo y ser moderados al “beber vino”.

 Isa. 11:3a. Como demostró Jesús con su ejemplo y enseñanzas, es posible temer a Jehová y disfrutar haciéndolo.

 Isa. 13:20-22; 14:22, 23; 21:1-9. La palabra profética de Jehová siempre se hace realidad, como sucedió con Babilonia.

 Isa. 17:7, 8. A pesar de que la mayoría de los israelitas no escucharon, algunos sí acudieron a Jehová. Igualmente, hoy día hay miembros de la cristiandad que acogen favorablemente el mensaje del Reino.

 Isa. 28:1-6. Israel caería ante Asiria, pero Dios se encargaría de que los fieles sobrevivieran. Los juicios de Jehová no dejan al justo sin esperanza.

 Isa. 28:23-29. Jehová corrige al que es sincero tomando en cuenta sus necesidades y circunstancias particulares.

 Isa. 30:15. Jehová nos salvará solo si demostramos fe ‘descansando’, es decir, dejando de buscar la salvación por medios humanos. También daremos prueba de que confiamos en el poder protector de Jehová manteniéndonos “sosegados”, o sea, libres de temor.

 Isa. 30:20, 21. ‘Vemos’ a Jehová y ‘oímos’ su voz salvadora cuando atendemos a lo que nos dice mediante su Palabra inspirada, la Biblia, y “el esclavo fiel y discreto” (Mateo 24:45).

 Isa. 36:2, 3, 22. Aunque Sebná fue destituido como mayordomo, se le permitió seguir al servicio del rey en calidad de secretario del hombre que le sucedió en el cargo (Isaías 22:15, 19). Si por alguna razón perdiéramos un puesto de responsabilidad en la organización de Jehová, ¿no deberíamos seguir sirviendo a Dios en cualquier función que él nos permitiera desempeñar?

 Isa. 37:1, 14, 15; 38:1, 2. En tiempos de angustia, debemos orar a Jehová y confiar plenamente en él.

 Isa. 37:15-20; 38:2, 3. Cuando Jerusalén se enfrentó a la amenaza de los asirios, la principal preocupación de Ezequías fue la deshonra que la caída de la ciudad supondría para el nombre de Jehová. Al enterarse de que su enfermedad sería mortal, Ezequías no se centró en sí mismo. Lo que más pesaba en su ánimo era el efecto que tendría en la dinastía davídica el hecho de que él muriera sin dejar un heredero. También le preocupaba quién dirigiría la lucha contra los asirios. Al igual que Ezequías, nosotros consideramos que la santificación del nombre de Jehová y la realización de su propósito son más importantes que nuestra propia salvación.

 Isa. 38:9-20. Esta canción de Ezequías nos enseña que en la vida no hay nada más importante que poder alabar a Jehová.

 Isa. 40:10-14, 26, 28. Jehová es un Dios fuerte y tierno, todopoderoso y omnisapiente. Su entendimiento es mucho mayor de lo que la mente humana puede concebir.

 Isa. 40:17, 23; 41:29; 44:9; 59:4. Las alianzas políticas y los ídolos son ‘irrealidades’. Confiar en ellos no vale de nada.

 Isa. 42:18, 19; 43:8. Cuando las personas cierran los ojos a la Palabra escrita de Dios y se tapan los oídos a la enseñanza que él imparte mediante “el esclavo fiel y discreto”, se vuelven ciegas y sordas en sentido espiritual (Mateo 24:45).

 Isa. 43:25. Jehová borra las transgresiones por causa de sí mismo. El hecho de que obtengamos liberación del pecado y la muerte y alcancemos la vida eterna es secundario en comparación con la santificación del nombre de Jehová.

 Isa. 44:8. Tenemos el apoyo de Jehová, quien es estable y firme como una roca. ¡Jamás temamos dar testimonio de que él es el Dios verdadero! (2 Samuel 22:31, 32.)

 Isa. 44:18-20. La idolatría es una señal de que el corazón se ha corrompido. Nada debe ocupar el lugar de Jehová en nuestro corazón.

 Isa. 46:10, 11. La capacidad de hacer que ‘su propio consejo subsista’, es decir, de cumplir su propósito, es una prueba inequívoca de la divinidad de Jehová.

 Isa. 48:17, 18; 57:19-21. Si esperamos la salvación de Jehová, nos acercamos a él y prestamos atención a sus mandamientos, nuestra paz será tan abundante como las aguas de un río caudaloso, y nuestros actos justos serán tan numerosos como las olas del mar. Quienes no obedecen la Palabra de Dios son como “el mar que está siendo agitado”: no tienen paz.

 Isa. 52:5, 6. Los babilonios llegaron a la conclusión equivocada de que el Dios verdadero era débil. No se dieron cuenta de que Israel cayó en la esclavitud debido a que había desagradado a Jehová. Cuando la calamidad azota al prójimo, no debemos precipitarnos a sacar conclusiones respecto al porqué de lo sucedido.

 Isa. 52:7-9; 55:12, 13. Hay al menos tres razones para que participemos con gozo en la obra de predicar y hacer discípulos. Nuestros pies son hermosos para las personas humildes que tienen hambre espiritual. Vemos a Jehová “ojo a ojo”, es decir, disfrutamos de una estrecha relación con él. Y también gozamos de prosperidad espiritual.

 Isa. 52:11, 12. Para poder llevar “los utensilios de Jehová” —los medios para rendir servicio sagrado—, debemos mantener nuestra pureza espiritual y moral.

 Isa. 58:1-14. La exhibición hipócrita de devoción y justicia no es de ningún valor. Los verdaderos siervos de Dios abundan en actos sinceros de devoción piadosa y de amor fraternal (Juan 13:35; 2 Pedro 3:11).

 Isa. 59:15b-19. Jehová observa los asuntos humanos e interviene cuando lo estima conveniente.

 Isa. 64:6. Los seres humanos imperfectos no pueden salvarse a sí mismos. En lo que respecta a expiar sus pecados, sus actos justos solo son como prendas de vestir sucias (Romanos 3:23, 24).

 Isa. 65:13, 14. Jehová bendice a sus siervos fieles satisfaciendo generosamente su necesidad espiritual.

 Isa. 66:3-5. Jehová detesta la hipocresía.

ISAÍAS

Respuestas a preguntas bíblicas

 Isa. 1:8, 9. ¿En qué sentido quedará la hija de Sión “como una cabaña en una viña, como choza de vigilancia en un campo de pepinos”? Durante la invasión asiria, Jerusalén parecerá en extremo vulnerable, como una simple cabaña en un viñedo o una endeble choza en un pepinar. Pero Jehová acudirá en su auxilio y no dejará que llegue a ser como Sodoma y Gomorra.

 Isa. 1:18. ¿Qué quieren decir las palabras: “Vengan, pues, y enderecemos los asuntos entre nosotros”? No se trata de una invitación para discutir los asuntos y llegar a un acuerdo haciendo concesiones. El versículo se refiere, más bien, a la celebración de un foro de justicia en el que el justo Juez, Jehová, ofrece a Israel la oportunidad de cambiar y purificarse.

 Isa. 6:8a. ¿Por qué utiliza Jehová aquí el pronombre “nosotros”? Porque hay alguien más con él. Se trata, naturalmente, de su “Hijo unigénito” (Juan 1:14; 3:16).

 Isa. 6:11. ¿Qué quiso decir Isaías al preguntar: “¿Hasta cuándo, oh Jehová?”. Isaías no pretendía averiguar por cuánto tiempo llevaría el mensaje de Jehová a un pueblo endurecido, sino hasta cuándo seguirían los israelitas deshonrando el nombre divino con su enfermedad espiritual.

 Isa. 7:3, 4. ¿Por qué salvó Jehová al malvado rey Acaz? Los reyes de Siria e Israel se proponían derrocar al rey Acaz de Judá y poner en su lugar un títere, al hijo de Tabeel, que no era de la dinastía davídica. Esta diabólica trama atentaba contra el pacto del Reino celebrado con David. De manera que Jehová salvó a Acaz para preservar la línea por la cual vendría el prometido “Príncipe de Paz” (Isaías 9:6).

 Isa. 7:8. ¿Cómo fue “hecho añicos” Efraín en un plazo de sesenta y cinco años? La deportación de los habitantes del reino de diez tribus y la llegada de repobladores extranjeros comenzó “en los días de Péqah el rey de Israel”, poco después de formular Isaías esta profecía, y se prolongó hasta el reinado de Esar-hadón de Asiria, hijo y sucesor de Senaquerib (2 Reyes 15:29;17:6; Esdras 4:1, 2; Isaías 37:37, 38). Es a este largo proceso de deportación y repoblación que realizó Asiria en Samaria al que se refieren los sesenta y cinco años deIsaías 7:8.

 Isa. 11:1, 10. ¿Cómo puede ser Jesucristo “una ramita del tocón de Jesé” y al mismo tiempo “la raíz de Jesé”? (Romanos 15:12.) Como hombre, Jesús procedía “del tocón de Jesé”, pues era descendiente de David, el hijo de Jesé (Mateo 1:1-6; Lucas 3:23-32). No obstante, la relación con sus antepasados cambió cuando Dios le concedió el Reino. Jesús ha recibido el poder y la autoridad para otorgar vida eterna en la Tierra, lo que le permite ser el “Padre Eterno” de los seres humanos (Isaías 9:6). Por eso se dice también que es “la raíz” de sus antecesores, entre ellos Jesé.

 Isa. 13:17. ¿En qué sentido consideraban la plata como nada ni se deleitaban en el oro los medos? Para los medos y los persas valía mucho más la gloria del triunfo que el botín de guerra. Tal fue el caso de Ciro, quien devolvió a los exiliados que retornaron a su patria los utensilios de oro y plata que Nabucodonosor había saqueado del templo de Jehová.

 Isa. 14:1, 2. ¿Cómo se convirtieron los judíos en “los apresadores de aquellos que los tenían cautivos”, y cómo tuvieron “en sujeción a aquellos que los obligaban a trabajar”? Esta predicción se cumplió en siervos de Dios como Daniel, que ostentó un alto cargo en Babilonia bajo el reinado medopersa; Ester, que llegó a ser reina de Persia, y Mardoqueo, que fue nombrado primer ministro del Imperio persa.

 Isa. 20:2-5. ¿Anduvo Isaías completamente desnudo por tres años? Es posible que solo se despojara de su prenda exterior y anduviera “vestido con muy poca ropa” (1 Samuel 19:24, nota).

 Isa. 21:1. ¿A qué región se llama “el desierto del mar”? A pesar de no estar nada cerca del mar, la expresión designa a Babilonia, que se convertía todos los años en un “mar” pantanoso por el desbordamiento de los ríos Éufrates y Tigris.

 Isa. 24:13-16. ¿De qué manera llegarían los judíos a ser, “entre los pueblos, como el vareo del olivo, como la rebusca cuando ha terminado la vendimia”? Tal como siempre quedan algunos frutos en el árbol o la vid después de la cosecha, así también unos pocos sobrevivirían a la destrucción de Jerusalén y Judá. Glorificarían a Jehová adondequiera que los deportaran, ya fuera “a la región de luz [Babilonia en el oriente]” o a “las islas del mar [Mediterráneo]”.

 Isa. 24:21. ¿Quiénes son el “ejército de la altura” y los “reyes del suelo”? El “ejército de la altura” bien podría aludir a las fuerzas espirituales malignas; en ese caso, los “reyes del suelo” serían los gobernantes terrenales, sobre quienes los demonios ejercen gran influencia (1 Juan 5:19).

 Isa. 25:7. ¿Qué es “la envoltura que está envuelta sobre todos los pueblos, y la obra tejida que está entretejida sobre todas las naciones”? Esta imagen dirige la atención a dos grandes enemigos de la humanidad: el pecado y la muerte.

 Isa. 38:8. ¿Sobre qué “gradas” hizo Jehová retroceder la sombra? Puesto que los relojes de sol se usaban tanto en Egipto como en Babilonia hacia el siglo VIII antes de nuestra era, estas gradas podrían ser los grados de un reloj de sol que Acaz, padre de Ezequías, hubiera adquirido. O quizá fueran los peldaños de una escalera en el interior del palacio. Es posible que una columna situada junto a ella proyectara una sombra que, al ir avanzando sobre los peldaños, sirviera para medir el tiempo.

 Isa. 40:27, 28. ¿Por qué dijo Israel: “Mi camino ha sido ocultado de Jehová, y el que se me haga justicia elude a mi Dios”? Algunos judíos que vivían en Babilonia tal vez creyeran que las injusticias que padecían estaban ocultas a Jehová o que él no las veía. Por eso se les recordó que Babilonia no estaba fuera del alcance del Creador de toda la Tierra, quien no se cansa ni se fatiga.

 Isa. 43:18-21. ¿Por qué se mandó a los judíos que regresaron del exilio que ‘no se acordaran de las cosas anteriores’? No fue porque debieran olvidar los actos de liberación que Jehová había ejecutado en el pasado. Más bien, Jehová deseaba que lo alabaran por “algo nuevo”, por algo que experimentarían en carne propia. Por ejemplo, por su viaje a salvo a Jerusalén, tal vez siguiendo una ruta más directa a través del desierto. Por su parte, los miembros de la “gran muchedumbre” que saldrán de “la gran tribulación” también tendrán nuevos motivos para glorificar personalmente a Jehová (Revelación 7:9, 14).

 Isa. 49:6. ¿Cómo es que el Mesías es una “luz a las naciones”, cuando su ministerio terrestre se limitó a los hijos de Israel? Es por lo que ocurrió tras la muerte de Jesús. La Biblia aplica Isaías 49:6 a sus discípulos (Hechos 13:46, 47). Hoy, los cristianos ungidos, con el respaldo de una gran muchedumbre de adoradores, constituyen una “luz a las naciones”, una luz que llega “hasta la extremidad de la tierra” para alumbrar a todos los pueblos (Mateo 24:14; 28:19, 20).

 Isa. 53:10. ¿En qué sentido se deleitó Jehová en aplastar a su Hijo? Jehová es compasivo y bondadoso, así que sin duda le dolió ver sufrir a su amado Hijo. Aun así, se deleitó al ver que Jesús le obedeció de buena gana y al considerar todo lo que su sufrimiento y muerte haría posible (Proverbios 27:11; Isaías 63:9).

 Isa. 53:11. ¿Mediante qué conocimiento “traerá [el Mesías] una posición de justos a muchas personas”? Es el conocimiento que Jesús adquirió al venir a la Tierra como ser humano y sufrir injustamente hasta el extremo de morir (Hebreos 4:15). Así proporcionó un sacrificio redentor, lo cual era necesario para que los cristianos ungidos y la gran muchedumbre llegaran a tener una posición justa ante Dios (Romanos 5:19; Santiago 2:23,25).

 Isa. 56:6. ¿Quiénes son “los extranjeros”, y de qué maneras ‘se asen del pacto de Jehová’? “Los extranjeros” son las “otras ovejas” de Jesús (Juan 10:16). Se asen del nuevo pacto, o sea, se aferran a él, al obedecer las leyes ligadas a este y cooperar con las disposiciones que de él dependen. Lo hacen también al participar del mismo alimento espiritual que los ungidos y al apoyarlos en la obra de predicar y hacer discípulos.

 Isa. 61:8, 9. ¿Cuál es el “pacto de duración indefinida”, y quiénes son “la prole”? Se trata del nuevo pacto con los cristianos ungidos que Jehová ha establecido. “La prole” son las “otras ovejas”, o sea, los millones de personas que responden favorablemente al mensaje de los ungidos (Juan 10:16).

 Isa. 63:5. ¿En qué sentido sostiene a Dios su propia furia? La furia de Dios es una emoción controlada: su justa indignación. Su furia lo sostiene en el sentido de que lo motiva a ejecutar sus justos juicios.

 

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